Te llamamos
Menu
chat WhatsappTeléfonocómo llegar

Cómo trabajo

Puesto que cada persona es única, cada proceso terapéutico también lo es, pero siempre es importante saber que se desarrolla en un contexto de absoluta confidencial y con un Psicólogo colegiado que está obligado a cumplir un código deontológico, por el cual, toda la información proporcionada por el paciente queda protegida en ficheros privados.

Además, se desarrolla en un contexto de empatía y cercanía para que ese paciente pueda crear un vínculo con el profesional y sentirse cómodo y seguro a la hora de expresar pensamientos y emociones, sin miedo a ser juzgado.

Cada profesional diseñará su proceso en base a la experiencia y resultados obtenidos, pero, en mi caso concreto, el proceso terapéutico funciona de la siguiente forma:

Primera entrevista (gratuita y sin compromiso), para que la persona pueda valorar si se siente cómoda con el profesional y si le apetece  comenzar la terapia y también para que el psicólogo pueda hacerse una idea del motivo de consulta del paciente.

Sesiones de evaluación para conocer en profundidad el caso y la historia de vida del paciente donde, a través de entrevistas, pruebas, registros y test, se recopila toda la información necesaria para poder tener totalmente claro qué está pasando, desde cuándo, qué lo está manteniendo en el momento presente, qué conductas, pensamientos y emociones tiene asociadas el paciente a ese problema y con qué técnicas y recursos se puede solventar. 

Sesiones de trabajo: Son las sesiones destinadas a conseguir los objetivos establecidos por paciente y terapeuta en la terapia. Dependiendo del problema en cuestión y del trabajo del paciente, el tratamiento será más o menos largo, pero es complicado establecer un tiempo determinado.

Prevención de recaídas y sobregeneralización. Últimas  sesiones, donde se hace un repaso general de la terapia, se compara el estado inicial y final del proceso, se analiza la evolución y se identifican posibles situaciones futuras de riesgo, para comprobar que el paciente tiene los recursos necesarios para afrontarlos y sobregeneralizar así lo aprendido en el proceso terapéutico.

Alta terapéutica y despedida. Es la última sesión donde, en mi caso, siempre preparo una despedida personalizada para cada paciente, en base a la problemática concreta de esa persona. 

Momento muy bonito por poder observar los logros conseguidos y muy emotivo, por despedirse de una gran persona que ha sido valiente y maravillosa por atreverse a “convertirse en mariposa” y dejar que le acompañemos en su proceso.


haz clic para copiar mailmail copiado